jueves, 3 de mayo de 2018

Técnica del bolígrafo verde

Hace tiempo que vi la "técnica del bolígrafo verde" y tenía ganas de ponerla en práctica. ¿En qué consiste? Pues en lugar de señalar con un bolígrafo o rotulador rojo todo aquello que está mal, es justamente lo contrario, señalar con un bolígrafo verde todo aquello que está bien. Un refuerzo positivo.

Yo he adaptado a mi clase esta técnica, lo importante para mí es evitar el color rojo en la correción, así que utilizo rotuladores o bolis de colores diferentes: azul, verde, naranja... y en vez de centrarme en el error busco "lo mejor", sobre todo lo utilizo a la hora de realizar el trazo de las letras.




Ya están acostumbrados así que cuando vienen a enseñármelo suelen indicarme lo que mejor les ha salido, yo les digo que cada vez les sale mejor (que es cierto) y que aunque las demás están muy bien, aún así buscamos las mejores, muchas veces perfectas.

He notado que había niños a los que al principio les costaba más, bien por falta de interés, porque lo hacían rápido por terminar o porque aún no estaban preparados para realizar el trazo adecuadamente, pues poquito a poco, buscando las mejores y diciéndoles que iban mejorando, he notado que cogen con ganas el libro y realmente se esfuerzan en realizar bien el trazo, hay veces que miramos fichas de hace tiempo y ellos mismos ven cómo han mejorado.

Otras veces les tengo que corregir algún error, pero siempre con este tipo de colores, en estas ficha se puede apreciar, en rojo quedaría demasiado marcado.



Y luego están los maravillosos sellos mágicos ¡Me encantan! Esto sí que les motiva. Primero comencé con los sellos para corregir las fichas, dependiendo de cómo está (su progreso, esfuerzo, y esas cosas que apreciamos las seños) les pongo un sello u otro, ellos ya saben el valor que le corresponde a cada uno. (En las imágenes anteriores se pueden apreciar)


Cuenta la leyenda que una vez utilicé el rojo con un niño que se portó muy mal... jejeje, en clase nadie lo ha visto en ninguna ficha... (con la técnica del bolígrafo verde no sería muy compatible, la verdad).

Y últimamente estoy utilizando otros sellos más, los pongo para animar a utilizar las minúsculas, por ejemplo cuando escriben su nombre, si lo escriben en minúscula les pongo el sello, o en fichas en las que no es obligatorio pero si escriben en minúscula también se llevan el sello. Este sello va cambiando cada día, a veces lo elige el encargado, otras se relaciona con lo que estamos viendo y otras simplemente el primero que cojo.



Aquí algunos ejemplos:






Y así es una manera motivadora en la que se sienten seguros de sí mismos, van viendo su progreso y se esfuerzan por mejorar por propia satisfacción. 
¡Os animo a utilizarla!

Y aquí una foto de mi material diario para corregir, aunque a veces acaba llenándose con más cosas, más gomas, más rotus, pegatinas...¡de todo!

lunes, 12 de marzo de 2018

Proyecto: Egipto II

Tengo varias entradas pendientes, se me van ocurriendo otras nuevas y al final no sigo el orden que me gustaría.

Ya comenté que estamos con el proyecto "La vuelta al mundo", el primer país que tratamos fue Egipto, fue un país y una cultura que les encantó, han aprendido mucho sobre los egipcios, sus dioses, sus comstumbres, etc.

Una de las manualidades que hemos hecho sobre Egipto ha sido crear nuestra propia momia con el cartoncito del rollo de papel higiénico, trocitos de folios (conrtados con las propias manos), pegamento y cartulina negra para los ojos (los círculos están hechos con troqueladora).



Otra de las manualidades ha sido crear un sarcófago con su momia dentro, esta les gustó mucho. Además le dimos un toque muy especial con un poco de purpurina en el "nemes".




Otra de las actividades que preparé para una de las asambleas fue buscar en la caja de arena (arena del desierto del Sahara) diferentes imágenes de Egipto (que encontré en una de las revistas de Maestra Infantil), como eran 25 niños y 20 imágenes, metí unas imágenes de brujas y monstruos, quien las encontrara podría ayudar a los demás a averiguar cuál era su imagen.


Además teníamos un libro de Egipto para buscar aquellas cosas que no sabíamos qué eran, incluso descubrimos algunas curiosidades sobre el mundo Egipcio, como que cuando se moría el gato de una familia egipcia se afeitaban las cejas.

Como le gustaron tanto los dioses egipcios les preparé unas imágenes con cada uno de ellos, sus nombres y características, para jugar en el rincón de las casitas.


Y algo que les encantó: les hice un sarcófago para los muñecos y peluches, que también está en el rincón de las casitas.


Otras entradas relacionados con el proyecto:
- Proyecto la vuelta al mundo
- Egipto parte 1
- India parte 1

domingo, 11 de marzo de 2018

¿Cómo aprendemos?

¿Cómo aprendemos? Hay diferentes teorías sobre el aprendizaje y muhísimos artículos en internet a través de los cuales informarse. Resaltar que yo creo firmemente en la existencia de la Teoría de las Inteligencias Múltiples de Howard Gardner, considero que cada persona tiene un tipo de inteligencia más desarrollada que las demás, ya sea la inteligencia lingüística, la matemática, la musical, la naturalista... o cualquiera de ellas.

(Ya compartí un vídeo hace unos años que podeís ver en la entrada "Inteligencias Múltiples en el aula" )
 
Hay veces que creemos que hay un niño muy inteligente porque sabe leer y escribir y hacer cálculos mentales con tan sólo 5 años... pero a lo mejor no sabe relacionarse bien con sus compañeros (inteligencia intrapersonal e interpersonal), no sabe seguir el ritmo de la música...
O un niño que no sabe leer y escribir pero hace unos dibujos increibles... ¿Qué deberíamos hacer? aprovechar la inteligencia que más desarrollada tiene y favorecer a través de ella las demás.

Un ejemplo: el niño que aún no sabe leer pero dibuja de maravilla... se pueden hacer juegos en el que se le dan sílabas y debe dibujar algo que comience por esta sílaba, crear un abecedario con sus propios dibujos, crear un país de las letras donde cada letra es un personaje.... es decir, como docentes (y si queremos como madres y padres) debemos buscar aquello que hace mejor cada niño, fomentarlo, y a su vez aprovecharlo para adquirir otros conocimientos y destrezas.

Pero si hay algo que podemos comprobar, incluso con nosotros mismos y las personas de nuestro alrededor, es que hay tres maneras fundamentales en las que una persona aprende: de manera visual, auditiva o kinestésica (manipulando, moviéndose...) Cada persona aprende mejor con cada uno de estos sistemas, yo por ejemplo soy bastante visual, me quedo mucho mejor viendo las cosas, de ahí que al estudiar utilice tantos colores, incluso he llegado a hacer esquemas de historia (la Guerra Civil...) con dibujitos.

Como maestros debemos utilizar estos tres sistemas (visual, auditivo y kinestésico) para llegar a todos nuestros alumnos. Y aquí os dejo un ejemplo. Estamos aprendiendo la poesía "Viajar es un placer" de Gloria Fuertes, para ello hago estas tres cosas:
Visual: a cada verso le corresponde un dibujo.
Auditivo: escuchar la poesía.
Kinestésico: hacer un gesto para cada animal o palabra de la poesía.



Domitilo llegó al río Nilo 
montado en un cocodrilo.

Pelines llegó a la China
montada en una gallina.

Antón llegó a León
montado en un camaleón.

Ramona llegó a Barcelona,
montada en una mona.

Marujilla llegó a Cercedilla
montada en una ardilla.

Simeona llegó a Gerona
montada en una leona.

Enriqueta llegó a la meta
montada en una avioneta.

Y Gloria, la autora,
llegó al fin montada en delfín.


domingo, 4 de marzo de 2018

Holi: Festival del color

Seguimos con el proyecto "La vuelta al mundo". Muníbal (la mascota) ya visitó Egipto y hace poco visitó la India. Para despedirnos de este país hicimos la fiesta del color, Holi. El último día que hablábamos sobre la India, ¡Muníbal había guardado en la "caja sorpresa" todas estas cosas! 


Pero antes ya habían tenido alguna pista, pues salí a recibirlos a primera hora con un tutú de colores y Muníbal con un mechón de colores:



¿Por qué tantos colores? Resulta que en la India, cada año, para recibir la primavera, celebran la fiesta del color, que se llama Holi, y las personas se tiran polvos de colores, van personas de todos los países, razas y religiones. Así nos lo contaba Muníbal en su carta.


¡Así que nosotros también lo celebramos! El encargado de clase y los encargados de mesa se pusieron, a su elección, los pañuelos de colores, unos a modos de vestido, otros a modo de turbante y hay quien quiso el tutú. Los demás se pusieron un "bindi" pero esta vez podía ser de cualquier color (pues había pegatinas de muchos colores dentro de la caja).
Bailamos por la clase al ritmo de música india y tiramos confetti de colores, fue muy divertido. Después hicimos un concurso por equipos de mesa para ver quién recogía más confetti, trabajando en equipo conseguiríamos recoger más.


Más tarde hicimos una "ficha mágica"para ello utilizamos ceras blandas, folios (medio, para que no resultara muy pesado) y palillos.


Primero había que colorear con muchos colores diferentes el folio y después darle con el color negro por encima.


Entonces llegaría la magia... ¡con el palillo podíamos hacer dibujos de colorines! y para darle aún un toque más colorido, le echamos trocitos de cera de los que iban saliendo al sacarles punta (pues llevábamos días guardándolo sabiendo que era para alguna sorpresa). Y así de bonito nos quedó:


Trabajar por proyectos me encanta, se ve que ellos disfrutan y aprenden muchísimo.

miércoles, 21 de febrero de 2018

¿Cómo resolvemos los conflictos en el aula?

Hoy toca reflexión...

Después de varios años en la docencia, viendo diariamente a niños y niñas de edades entre 3 y 6 años; y realizando cursos y formación sobre metodologías activas; cada día estoy más convencida de que hay muchísimas cosas más importantes en la etapa de educación infantil que la lectura y la escritura.

¿Qué hay de los valores y las emociones? En esta etapa los niños deben conocer el respeto, la gratitud, la solidaridad, el cariño, la empatía... deben darle forma y nombre para afianzarlo.



Pero no sólo basta con hablar de ello en el aula, hay que dar ejemplo, sobre todo en infantil, ya que el poder de imitación hacia la figura adulta es "super poderoso" tanto en lo bueno, como en lo malo. Diariamente intento ir cargada de valores al aula y ponerlos en práctica de la mejor manera posible para que alguno, aunque sea sólo un poquito, los vaya adquiriendo.

En mi aula la seño (yo) se equivoca y pide perdón, da las gracias cuando le dan algo que ha caído al suelo o estaba en otro lugar, pide por favor que le acerquen la goma, que apaguen la luz, que cierren la puerta... y luego lo agradece. PERDÓN, GRACIAS, POR FAVOR, palabras mágicas que a quien se le olvida, intento recordar una y otra vez.

Pero cuidado con el PERDÓN...
¿Qué pasa si dos niños se pegan? No me vale... "Fulanito, pídele perdón a Menganito y dale un abrazo" ¿Por qué? Porque ha habido un conflicto que se va a volver a repetir seguramente, y el perdón en ese caso no es verdadero, pues ni si quiera miran al compi a la cara para pedirle perdón, ahí no hay sentimiento.
¿Qué hacemos en clase entonces? Lleva más tiempo pero... llamo a los dos implicados e intento hacer de mediadora, cada uno da su versión de los hechos, si sube de tono le digo que hablé más bajo y tranquilo para que le entendamos mejor, después habla el otro implicado. No me importa quién haya empezado a pegar, sólo queremos saber el porqué ha empezado todo, no quién.
La sorpresa es que siempre se podría haber sustituido la "pelea" por palabras, y ahí es cuando entra mi frase célebre "las cosas se solucionan hablando".
Se lo vuelvo a repetir, "si te molesta algo se lo dices al compañero", por ejemplo "por favor, echa la silla un poco para allá que no puedo pasar" no le empujamos, ni le gritamos, porque pegando no se va a enterar de lo que queremos o de cómo nos sentimos, sólo se enterará si se lo decimos hablando. "No me gusta que me llames Pepita, me llamo Pepa" aquí les explico que a lo mejor el compi le ha llamado "Pepita" porque le hace gracia y realmente no sabe que a Pepa le molesta que le llamen "Pepita".... y así con cualquier otra cosa.

Otra situación que se da mucho, viene uno llorando y otro a su lado asustado diciendo "ha sido sin querer, le he pedido perdón", ejemplo: dos se han chocado, uno está bien pero el otro ha caído al suelo y está llorando. Entonces les digo que a mí no me tienen que pedir perdón, si dos se han chocado, uno está bien, lo que tiene que hacer enseguida es levantarse y ver qué tal está el otro, ver si se ha hecho daño, si le duele... y ya después el perdón le saldrá sin pensarlo.

Pues es curioso como últimamente, y tras trabajar todo lo anterior desde principio de curso, veo a niños que cuando ven a un compi llorar van enseguida a ver si está bien. A niños que se chocan sin querer (que les pasa bastante) y acuden enseguida a ver qué tal está el compañero más afectado. Niños que acarician la rodilla, el brazo, la cabeza... del que se ha golpeado e incluso le recita el "sana, sanita, culito de ranita..." así que merece la pena escucharles, ayudarles a mostrar sus emociones, ayudarles a que se expresen, a darle nociones de cómo resolver los conflictos, aunque requiera más tiempo que el simple "pidele perdón y dale un beso".